martes, 23 de mayo de 2017

Hablemos de Nuestras MUJERES Día 22. Mes de la Afrocolombianidad

Situación de las mujeres afrocolombianas: 
La mayor parte de la población afrocolombiana la conforman las mujeres, quienes representan el 50.5%, del total de la población, tanto en la zona urbana como en la rural (Dane, 2005). Las mujeres negras Afrocolombianas, Palanquera y Raizales en Colombia se han desarrollado en zonas que han sido marginalizadas del desarrollo nacional y que han “crecido” si puede llamarse así, en medio de la segregación, la desidia gubernamental y el abandono estatal, esto es, zonas empobrecidas, pero que paradójicamente se hallan en los corredores ambientales más estratégicos para la biodiversidad colombiana y mundial. El diagnóstico diferencial sobre los modos de vida de hombres y mujeres negras, afrocolombianos(as) en sus distintos ciclos de vida, acceso a la salud, oportunidades de trabajo, empleo, educación, vivienda digna, exposición a la violencia, violación de los derecho, calidad de vida, establece un mapa étnico racial, estado del arte, que retrata las condiciones económicas sociales de las poblaciones históricamente excluidas. La población negra afrocolombiana, palenquera y raizal menor de 15 años representa la tercera parte de la población de los grupos de 0-4 años y de 5-9 años. Lo que es un poco mayor que el respectivo grupo de edad de toda la población. La tasa de mortalidad infantil para los niños afrocolombianos es mayor (1.78 veces) y para las niñas negras afrocolombianas es el doble, respecto a la población general. Por cada 100 mujeres afrocolombianas hay 42 niños(as) menores de 5 años (Dane, 2005) El índice de envejecimiento3. de la población afro indica que por cada 100 personas menores de 15 años hay 16 o más mayores de 65. Además la esperanza de vida de la mujer afro es 66.7% en relación a la población total. Por cada 100 persona en edades productivas, hay 63 en edad no productiva trabajar (Dane, 2005).
En materia de políticas para la juventud, y la niñez, en el primer grupo, aún cuando el artículo 8 de la ley de juventudes (Ley 375 de 1.997), hace referencia a él en el caso de las comunidades afrocolombianas, no se ha dado un desarrollo de la norma orientado al cubrimiento de esta población desde lo rural ni a la situación de marginalidad y de discriminación en la que subsisten los y las jóvenes negros afrocolombianas y raizales en los contextos urbanos. En igual sentido cabe señalar que los niños y niñas de estas comunidades son víctimas no solo de las condiciones de pobreza que los obliga a incursionar en el medio informal de trabajo sino también son víctimas de la violencia intrafamiliar, las condiciones de desplazamiento, la discriminación y la negación a todos los beneficios y derechos de este grupo etario. Existe una fuerte incidencia de la juventud y la Población Económicamente Activa (PEA) pues la mayoría de pobladores se concentran en etapas de ciclo vital entre los 0 a 14 años y entre los 25 a 59 años, situación que al ser analizada en clave de género, empieza a mostrar graves impactos sociales y económicos en las mujeres de estas edades.
Las desventajas que suelen enfrentar las mujeres al tener la condición de ser negras, afrocolombianas, palenqueras y raizales: ingresos bajos, analfabetismo, y limitaciones al acceso de los servicios de salud, van a ser mucha más drásticas entre las mujeres Afrocolombianos. Si bien es cierto, la presencia de los hombres de comunidades negras en las ocupaciones del sector informal es muy frecuente, a las mujeres no solamente se les encuentra en este sector, sino que un alto porcentaje ejerce tareas del servicio doméstico. A las mujeres negras afrocolombiana Palenquera y Raizales, usualmente corresponden las posiciones más bajas en la escala de trabajo. Por cada 100 persona afrocolombianas en edades productivas, hay 63 en edad no productiva para trabajar (Dane, 2005).
Según el estudio del Ministerio de Cultura desarrollado en convenio con la
Universidad de los Andes, los hogares afrocolombianos están más afectados en un 51%que el resto de hogares colombianos, por la Incidencia de la pobreza, llegando a un índice mayor al de la tasa nacional. Los hogares Afrocolombiano4
con jefatura femenina tienen una alta vulnerabilidad en términos socioeconómicos, donde aquellos dirigidos por una mujer, representan el 29,3%, superando la tasa nacional de hogares con jefatura femenina. De este total 29,3% de hogares afros con jefatura femenina, aproximadamente un 38% está concentrado en la Costa Pacífica colombiana.
La incidencia del desempleo en las mujeres afrocolombianas es del 24,25%
mientras que para las mujeres no afro es del 17,6%; Esta característica obedece a un problema estructural de pobreza, exclusión socioeconómica, y de clara discriminación étnica y de género. En este marco, la situación de las mujeres negras, afrocolombianas, Palenqueras y Raizales, se ha agravado aun más, siendo de por si uno de los grupos poblacionales con mayores desventajas. Sin embargo, los informes oficiales, salvo en los casos específicos del desplazamiento donde se mencionan – sin darle la connotación de grupo étnico –, no registran la condición particular de la mujer Afrocolombiana, situación que se repite en el documento “Lineamientos de la Política Nacional para las Mujeres, 2003 – 2006” en el que no se hacen referencias específicas a la mujer Afrocolombiana como uno de los sectores de la población con más altos niveles de exclusión, marginación y de subordinación.
Las mujeres negras afrocolombianas palanqueras y raizales en situación de desplazamiento desde la perspectiva de género enfrentan el carácter estructural de los factores que subyacen a las múltiples discriminaciones, las cuales se ven intensificadas por especificaciones de orden histórico, socioeconómico y cultural En relación con el mercado laboral, la oferta institucional frente a la creación de alternativas productivas sostenibles es insuficiente e inadecuada. Los montos de los subsidios o capital semilla registran niveles tan bajo que solo dan oportunidad al desarrollo de actividades productivas que mantienen las condiciones de exclusión y marginalidad de la población.
El acceso al crédito al sector bancario como posibilidad de iniciativas productivas presenta grandes obstáculos en cuanto a los requisitos y garantías financieras que no se tienen tanto por su condición de población vulnerable como desplazada La ruptura generada entre los saberes y competencias que eran funcionales y satisfactoria para la vida en los territorios y las competencias, condiciones que demandan los contextos urbanos, llevan al ejercicio de actividades laborales diferentes a su acerbo cultural , tanto para hombres como mujeres y por ende a una remuneración en condiciones digna de igualdad y derechos. Los imaginarios racistas que se configuraron históricamente durante la época de la trata de esclavos y que también perviven hasta hoy en la sociedad colombiana, producen un conjunto de estereotipos sobre la mujer negra en torno a su cuerpo que siguen siendo utilizados en todo tipo de prácticas y delitos contra los derechos sexuales y reproductivos. Así como la reactivación de prácticas atroces como consecuencia de las dinámicas del conflicto armado En el contexto de género, la situación de las mujeres y las niñas en Colombia fue valorada como una situación que reviste gravedad y preocupación.
EDUCACIÓN: En el Informe, Misión Colombia (5) Para las mujeres afrocolombianas mayores de 18 años, según el Censo 2005, la tasa de escolaridad se comporta de la siguiente manera: el 11,24% son analfabetas, el 19,35% tiene primaria incompleta, el 14,71% primaria completa, el 13,17% secundaria incompleta, el 4,96% secundaria completa, el 2,48% educación media incompleta. En estos mismos reportes, aparece un dato contradictorio y que no otorga mayores pistas para hacer un análisis y es que, destaca la situación de desventaja económica, social y política de las mujeres y su gran vulnerabilidad en medio del conflicto armado que afecta el país. el 19,22% de mujeres encuestadas dicen tener educación media completa y un 13% estudios universitarios y de postgrado, lo que no es coherente con las cifras de mujeres que terminaron su educación secundaria, la cual representa un requisito importante para avanzar hacia la educación media y superior. (DANE, 2005).
En relación con las mujeres negras afrocolombianas en situación de desplazamiento, en la dimensión cuantitativa, los análisis disponibles Barbero,2008) han identificado que el 15% de las mujeres en situación de desplazamiento son analfabetas, mientras que el 21% lee con dificultad. Los datos de Afrodes (2007) sobre una muestra de mujeres complementan y confirman el cuadro de exclusión al considerar que los niveles educativos alcanzado por ella son muy limitados 24% con educación básica primaria incompleta, 25.8% con educación secundaria completa, y solo el 5.17% con formación profesional. Para las mujeres negras afrocolombianas en situación de desplazamiento la ausencia de una oferta educativa en modalidades formales y no formales que se adecue a las necesidades y aspiraciones de las mujeres en edad adulta, se constituye en una barrera para acceder a la educación y tener mayores oportunidades de ingresos y procesos de emprendimiento , Un elemento más que agrava la situación, es la falta de una perspectiva étnica en la educación que se imparte, lo que contribuye a procesos de desarraigo y perdida de la identidad cultural, a la vez que agrede sus propias cosmovisiones en lugar de fortalecerlas y enriquecerlas.
En cuanto a la salud de las mujeres, preocupa sobre manera la alta incidencia de la salud materno infantil en estas zonas, pues, las mujeres afrocolombianas siguen reportando altas tasas de mortalidad materna, materno – perinatal y otras enfermedades prevenibles. Además, ante la precariedad de los servicios y la falta de cobertura de los regímenes de aseguramiento, las mujeres siguen asistiendo la salud familiar y comunitaria, a través de sus conocimientos de planta milenarias tradicionales. En relación con las mujeres negras afrocolombianas en situación de desplazamiento las fuentes disponibles registran que por lo menos un 20% de las mujeres estarían sin ningún tipo de
afiliación, además tienen una cobertura insuficiente frente a las enfermedades
graves, dificultad para la consecución de los medicamentos y un cuadro sistemático de violación de los derechos sexuales y reproductivos, sin que haya
una respuesta institucional integral y culturalmente adecuada. De la misma
manera la atención psicosocial registra serios problemas de calidad y oportunidad, lo que resulta critico si se tiene en cuenta la generalización de
problemas graves de salud emocional derivados de los eventos violentos que
acompañaron el desplazamiento.
La Participación Política ha sido uno de los principales escenarios de exclusión para las mujeres colombianas y más aun, para las mujeres negras y afrocolombianas, en donde su contribución y participación a la vida económica, política, social y cultural del país a pesar de su irrefutable valor aún continúa sin tener el reconocimiento debido. El rol de las mujeres negras afrocolombianas palenqueras y raizales ha sido fundamental en los procesos sociales y políticos que llevaron al reconocimiento de los derechos étnicos territoriales de nuestras
comunidades que hoy se encuentran vulnerados, así como el marco de todas las iniciativas que se han gestado para avanzar en la concreción de esto derechos dentro de las políticas públicas del Estado Las persecuciones o amenazas hacia las mujeres afrocolombianas que participan en procesos organizativos, no constituyen realidades de baja ocurrencia, así lo evidencia Afrodes (2007) a través de una encuesta aplicada a muestra de mujeres; el 27.1% de ellas, manifiestan haber disminuido su procesos organizativos como resultado de haber recibido amenazas.
En materia de participación en escenarios institucionales y de “política
formal” es mínima la cantidad de mujeres en cargos de elección popular o
designación pública. La manipulación de los actores políticos tradicionales en
el marco de los procesos electorales es otro de los factores que afecta negativamente los procesos organizativos de las mujeres afrocolombianos
Otro escenario político importante es la participación de las mujeres, en las estructuras de organización política propias de las comunidades afro, especialmente el caso de los Consejos Comunitarios en los territorios colectivos que han sido otorgados tras años de lucha de las comunidades, procesos en los cuales siempre han estado presentes las mujeres, pero en donde hay bastante dificultad para el reconocimiento político de su trabajo.
Se hace necesario: fortalecer la participación y aumentar la presencia de las
mujeres negras en los espacios de toma de decisiones de la vida política,
económica, cultural y social, por cuanto: 1) se debe profundizar y obtener
información desagregada por género; de tal manera que podamos identificar
claramente en donde se presentan las mayores inequidades entre hombres y
mujeres y desarrollar acciones positivas que contribuyan a disminuir las
mismas; 2) es necesario difundir el conocimiento de los derechos de las mujeres y visibilizar el trabajo, aporte y compromisos de las mujeres en la
construcción de una sociedad más incluyente, tolerante y con oportunidades para todos y todas; 3) es necesario avanzar en la sensibilización de funcionarios
públicos desde la perspectiva de género para lograr mayor vinculación de las
mujeres a los programas de los gobiernos.
(3) Este indicador permite establecer el nivel de envejecimiento de una población y se calcula dividendo la población de 65 años y mas sobre la población menor de 15 años
(4) Panorama socioeconómico y político de la población afrocolombiana, raizal y palenquera Ministerio de Cultura, 2008.
(5) Relatora Especial sobre Violencia contra la Mujer, señora Radhika Coomaaswamy, (2001)
TOMADO DEL DOCUMENTO PLAN NACIONAL DE DESARROLLO COMUNIDADES AFROCOLOMBIANAS 2010-2014

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