sábado, 27 de mayo de 2017

Hablemos de nuestra GASTRONOMÍA Dia 26. Mes de la afrocolombianidad

Por Maruja Uribe Lemos Integrante Mesa Mujeres Afro

PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL
Pensar en lo que nos gusta y en lo que tenemos, nos recuerda de por sí que contamos con un patrimonio personal, que lo hemos enriquecido en la medida que valoramos nuestros recuerdos, las ideas y los conocimientos que adquirimos.

Cuando pensamos en nuestra casa, el lugar donde nacimos, las fotografías, los utensilios de cocina, las recetas de la abuela…todas estas cosas le pertenecen a la familia, todos las usan, las cuidan, las disfrutan y las comparten, porque hacen parte del patrimonio familiar.

“Patrimonio es todo aquello que nos pertenece porque lo hemos heredado o construido y por eso está profundamente ligado con nuestras vidas…los recuerdos son testigos de nuestra historia personal y serán nuestro legado para las personas que queremos”

De ahora en adelante empezaremos a hablar en plural, porque vamos a hablar de nuestro patrimonio cultural. Cuando pensamos en él, imaginamos los lugares, objetos y tradiciones que nos han acompañado desde niños y que valoramos por haberlos heredado de nuestros parientes o de quienes nos rodean. Este es el legado del pasado, es nuestro presente y también la herencia que dejaremos a las futuras generaciones para que ellas puedan aprender, maravillarse y disfrutar de él.

Como el patrimonio inmaterial son saberes, destrezas, formas de entender el mundo y de habitarlo; requiere de tiempo y compromiso para hacerlo nuestro, pues es la herencia que recibimos cuando nos comunicamos con la gente, con los mayores por medio de la palabra y de la práctica. Para conocer esta herencia debemos conocerla, vivirla y transmitirla, de lo contrario podemos correr el riesgo de perderla.

LA CULINARIA COMO PARTE DEL  PATRIMONIO INMATERIAL CULTURAL DE LAS COMUNIDADES AFRODESCENDIENTES
Nuestro reto se debe centrar en retomar, salvaguardar y transmitir el conocimiento de las prácticas culinarias, como herramienta fundamental del legado cultural de nuestros mayores y opción de vida.
  
La sazón de la abuela esta presente en nuestra memoria, nos recuerda los momentos gratos que hemos compartido con nuestras familias, de sus deliciosas recetas producto de experiencia en la combinación de ingredientes y formas de cocinar, ahumar, fritar, asar o guisar; resulta el plato que nos gusta disfrutar con nuestros amigos.

Desde hace unos 20 años, he venido despertando una verdadera pasión por el tema gastronómico en las comunidades afrodecendientes, pasión que surge desde dos sentimientos encontrados: Uno el gran orgullo al ofrecer nuestra comida típica ante propios y extraños.   Dos, la gran preocupación que me asiste por la pérdida inminente de esta gran fortaleza, ante los jóvenes de hoy.

La falta de identidad aunada a la pérdida de conocimiento tradicional, ha dejado un gran vacío en las generaciones futuras; quienes desconocen su patrimonio como parte de un legado que debe transmitirse a través de los años, de generación en generación, ya que éste representa nuestra memoria cultural.

La gastronomía hace parte de este patrimonio inmaterial  en la medida que identifica, de una u otra forma, el modo de vida de algunas comunidades y determina parte de sus características. La cocina en las comunidades negras jugó un papel determinante en el ámbito familiar teniendo en cuenta que en este espacio confluían los miembros de la familia aportando en la preparación de platos típicos que en ocasiones requiere de la participación de varios para ejecutar diversas actividades, como lo es la elaboración de la longaniza, los pasteles de arroz, los envueltos de choclo y el guarrú entre otros. 

La realidad de hoy nos muestra a una generación totalmente sustraída de este espacio (la cocina) y por ende del conocimiento que se adquiere en el mismo. “A un joven no le pregunten como se prepara un atollado, un birimbí, una runchas o un simple arroz clavado… Para ellos no dejan de ser palabras que representan un plato típico pero de allí a prepararlo, nulidad total”

Lo anterior resulta preocupante no sólo por la perdida de conocimiento en recetas que nos identifican sino en dejar de lado un potencial que lograría transformar la vida de muchas personas a partir del emprendimiento que se dinamizaría tomando como base la riqueza gastronómica. Un ejemplo lo representa la gastronomía peruana, considerada como una de las más privilegiadas del mundo, ya que han sabido ponderar y aprovechar la herencia de su historia, mestizaje y sabor único.
Juan Mari Arzak, Chef propietario del restaurante Arzak, distinguido con tres estrellas de la Guía Michelín, dice: “He leído mucho sobre la gastronomía peruana  y creo que es considerada una de las grandes cocinas. Es una cocina con herencia, que tiene raíces."
En este país andino, fronterizo con Colombia, se ha utilizado la “cocina típica” para resocializar a jóvenes pandilleros, quienes tienen las habilidades para la cocina pero no la consideraban una opción para brillar con luz propia.

Retomar las prácticas culinarias tradicionales, no sólo garantiza la soberanía alimentaria de las comunidades negras asentadas en  Colombia, sino una alternativa viable para aportar a unidades productivas basadas en la oferta local, en la medida en que se produce, elaboran y consumen los alimentos que más  gustan y que mejor saben hacer, tomando como base los productos de sus regiones.
Son muchas las manera de conocer un país y a su gente, pero, sin duda, una de las más gratificantes  y encantadoras es a través de su comida
Sin ser una experta en la materia, pero con la pasión que manifiesto he despertado por la misma, me he dado a la tarea de desarrollar talleres, a través de la oportunidad que algún día me brindara el Banco de la República desde su área cultural, apoyada en las verdaderas poseedoras del legado. Ancianas que aún se dedican a hacer sus vendajes y que se convierten en “protagonistas” sin querer serlo, ante más de 30 jóvenes de ultimo grado de bachillerato, dispuestos a aprender sobre la comida tradicional del pacífico.

Daba gusto ver como llegaban motivados, inicialmente por escapar a clases, pero con el paso del tiempo, las ganas, la nostalgia y la pasión por la gastronomía, se iba apoderando de ellos.

El llamado desde este escrito , es ha valor ese patrimonio inmaterial que representa una gran fortaleza que muchos mandatarios no han logrado ponderar y apropiar. Quizás en nuestros saberes tradicionales asociados a la gastronomía, se puedan vislumbrar alternativas productivas para muchos de nuestros jóvenes que no encuentran mayores opciones para salir adelante.
“Saquemos la mejor ventaja de lo nuestro de tal manera que se pueda conservar en la memoria, la tradición culinaria que tanto se elogia por parte de los foráneos y que poco se valora por nosotros, debido al mismo desconocimiento de los procesos. Las y los jóvenes actuales son los llamados a experimentar y reencontrarse con parte de su legado, el cual debe prevalecer y transmitirse a través de los años.”

Día Internacional de ÁFRICA, del Panafricanismo Día 25. Mes de la afrocolombianidad.

El origen de esta celebración se remonta al 25 de mayo del año 1963 cuando 32 líderes de estados africanos se reunieron en Addis Abeba para formar la Organización de la Unidad Africana (OUA), hoy Unión Africana (UA). Este día marcó una fecha de gran importancia para el continente africano y su gente, puesto que supuso el inicio de su historia como diferentes países, sociedades y culturas. Y a raíz de ello, esta fecha se ha convertido en el Día Mundial de África. Una celebración que hace referencia a los logros del continente e invita a reflexionar sobre los retos y desafíos que se le plantean a África en el futuro próximo.
Esta fecha se crea con el objetivo de promover la unidad y solidaridad de los estados africanos y servir como vocería colectiva del continente. También está dedicada a promover la lucha por erradicar el colonialismo y promover la cooperación internacional.
Unión Africana (UA). Organización supranacional de estados africanos cuyo objetivo es lograr la integración política y económica de sus países miembros. la Unión Africana surgió en 2002 a raíz de la propuesta del líder libio Muamar el Gadafi de crear una entidad supranacional llamada Estados Unidos de África. Fue sucesora de la Organización para la Unidad Africana (OUA) (creada en 1963). Marruecos es el único país del continente que se mantiene fuera de la UA, dado el reconocimiento por parte del bloque de la independencia de la antigua colonia española de Sahara Occidental, a la que este país árabe reivindica como parte de su territorio.

53 países miembros
Pagina oficial: https://www.au.int/
Sede: Addis Abeba, Etiopia
Estructura: La máxima autoridad de la Unión Africana es la Asamblea, compuesta por los Jefes de Estado de los países miembros. Se reúne una vez al año, y toma las decisiones fundamentales para el funcionamiento de la organización, además de nombrar a un Jefe de Estado encargado de dirigir la institución durante un año.
El Consejo Ejecutivo, un cuerpo parlamentario compuesto por los ministros de Asuntos Exteriores, es el responsable de aconsejar a los miembros de la Asamblea en cuanto a las políticas a seguir. Además, existen diez Comisiones, integradas por personal encargado de ejecutar los proyectos de la Asamblea.

Música, danzas y artes afrocolombianos Día 24. Mes de la afrocolombianidad

MÚSICA
Por: Jhonatan Chaverra Ramírez
En los tiempos de la colonia, los esclavos y mucha población de origen africano desembarcó en lo que hoy es Colombia. Por eso encontramos que las tradiciones musicales africanas están muy arraigadas en los litorales colombianos, así, desde el siglo XVII aparecieron nuevos lenguajes de habla, música y danza en diferentes regiones de nuestro país y en cada una se presentan combinaciones y tonos especiales.
Las diferencias raciales, de credo, culturales, sociopolíticas y demás son ingredientes básicos con los que se cocina la historia y el devenir de la humanidad por cuanto la objetividad de la existencia y de excelencia. De esta manera, los hombres validan límites que son medidos a través de la dualidad VIDA Y MUERTE reduciendo las expectativas a las actuaciones cotidianas,
Al igual que en África, la música sigue acompañando cada uno de los ciclos vitales de las personas afrocolombianas: festeja la vida, llora la muerte, se regocija en la buena cosecha, rememora la historia de resistencia, invoca a dios, incentiva el amor y exalta la sensualidad.
Los principales precursores de la cultura afrocolombiana fueron los esclavos, quienes llegaban del continente de África y se instalaban en nuestro territorio, trayendo sus tradiciones, su danza, y su música que cantaban mientras realizaban sus labores.
El tambor y los instrumentos de viento de ascendencia aborigen; el ritmo es marcado por los instrumentos de percusión y el canto está destinado a comentar episodios o sentimientos, el toque, el canto-lloro ostentan caracteres rítmicos y melódicos esenciales.
La chirimía se utiliza para denominar de manera general la música folclórica del departamento del Choco, la cual encierra una variedad de ritmos, currulao, abozao, tamborito, son chocoano, bambazu, levanta polvo, juga, etc.
La cumbia es el ritmo patrón del litoral. Caribe, interpretada por grupos estrictamente instrumentales. Su origen parece remontarse al siglo XVIII, cuando se dio la asociación entre las melodías indígenas, de características melancólicas, con los ritmos africanos, que sobresalían por su alegría y por la impetuosa resonancia de los tambores. Es interpretada por grupos típicos […]
El paseo vallenato: Es un ritmo propio de la cuenca del río Magdalena, zona que presenta una rica variedad de tradiciones indígenas y africanas. Es la forma más difundida e importante de la canción vallenata del litoral Atlántico. Es catalogado, junto al son, el merengue y la puya, como uno de los ritmos básicos de dicho género musical. […]
Ritmo ritual propio de las comunidades afrocolombianas del Palenque de San Basilio. Considerado como un legado de las expresiones estéticas africanas, fue reinventado a este lado del Atlántico. Es una de las tonadas más importantes del repertorio melódico de la costa Caribe colombiana. Musicalmente es un toque de tambores yamaró, quitambre, bombo y, en casos especiales, de pechiche, acompañados con cantos y toques de palmas de las manos o de tablillas.
Los cantos fúnebres: A esta categoría pertenecen los cantos empleados por las comunidades afrocolombianas del litoral Caribe para acompañar el entierro o velorio de un pariente. Por lo general se interpretan a capella, aunque muchas veces la parte vocal es complementada por el toque de tambores. Se distinguen dos tipos: los cantos de lumbalú y la zafra mortuoria. […]
Los cantos de laboreo son propios de todos los pueblos que practican la agricultura; en África muchos los acostumbran todavía. Los colonizadores españoles del periodo colonial permitieron este tipo de interpretaciones buscando elevar la productividad de los esclavizados en las haciendas. Hoy por hoy, estegénero musical se vive en ciertas expresiones guturales, pujidos o gritos […]
El son palenquero: Ritmo creado por la fusión del son cubano y la cumbia. Este tipo de música tiene su origen en las fuentes más antiguas del son cubano: el changui o el nengón. Se caracteriza por su sonido agreste y expresivo, basado en el canto responsorial, de innegable ascendencia africana, donde los tonos graves y antiguos de […]

Mapalé: Esta tonada conserva características musicales típicamente africanas, donde los tambores, en función coral, se alternan con el canto y el palmoteo. Se emplea para enmarcar un juego coreográfico, en el que los bailarines ejecutan diversas figuras con miras a conquistar a las mujeres.
El Bullerengue, es una música y danza de la costa atlántica de Colombia y la Provincia de Darién en Panamá, ejecutada por los actuales descendientes de loscimarrones que habitaron esa región.El Bullerengue es un conjunto de ritmos y bailes festivos, propio de las comunidades afrodescendientes ubicadas relativamente cerca del litoral de una parte de la costa pacifica colombiana, estas comunidades tienen una historia asociada a la resistencia cimarrona. El Bullerengue hace parte de los llamados Bailes Cantaos, donde también se encuentran ritmos como la tambora, la guacherna, el chandé, la tuna tambora (interpretada en la zona minera de Cáceres - Antioquia), el congo, el son de negros, el pajarito entre otros.
El Cerecece: es tradicional de mineros afrodescendientes de la región de Zaragoza (Antioquia). Al parecer fue asimilado de las danzas del litoral Caribe por esclavos que trabajaban en los socavones del oro en el norte de Antioquia durante la época colonial. Su temática describe el trabajo en las minas de aluvión.
Cumbia: La cumbia es un ritmo y un baile folclórico autóctono de la Costa Caribe de Colombia con variantes de carácter igualmente folclórico en Panamá. La cumbia surge del sincretismo musical y cultural de indígenas, negros y, en menor escala, de los europeos en la región del delta del río Magdalena en la Costa Caribe Colombiana, con epicentro en la región de la población de El Banco, Magdalena, hasta Barranquilla. Es un ritmo popular en distintos países latinoamericanos.
Es originaria de la parte alta del valle del río Magdalena, de la zona geográfica denominada Depresión Momposina, y aún más precisamente de la zona correspondiente al país indígena Pocabuy.
El Bunde Chocoano: es una danza religiosa. Es diferente al currulao aunque se interpreta con los mismos instrumentos. Está muy extendido entre las comunidades afro colombianas del litoral Pacífico, con un posible ascendiente en Sierra Leona.
(África). Tiene carácter de canción lúdica y combina una expresión de los ritos canto inserto en el ámbito de las rondas y juegos infantiles, característicos de los niños mientras los adultos se ocupan del rito relacionado con la muerte.
La Caderona: es un ritmo-canto y baile cuya coreografía representa la supervivencia de los antiguos landós, vacunaos, o la danza de vientre, tradicional entre los esclavos africanos. Se interpreta con los mismos instrumentos de las danzas anteriores.
El Currulao: es la danza por excelencia de las comunidades afro colombianas del litoral Pacífico. Recoge características que sintetizan las herencias africanas de los esclavos traídos en la época colonial para las labores de minería adelantadas en las cuencas de los ríos del occidente del territorio. En la ejecución del currulao es posible observar características propias de un rito impregnado de fuerza ancestral e inclusive mágica.
El Abozao: es una danza y ritmo típico del Chocó. Se origina en la cuenca del río Atrato, como expresión preferencialmente instrumental, y hace parte del repertorio festivo cuya ejecución se hace con Chirimía. La coreografía se traza como un juego de incitaciones mutuas entre el hombre y la mujer, en cada pareja, terminando con un cara a cara erótico.
La juga: Por lo general esta danza hace parte de las festividades de Navidad y Año Nuevo. Teniendo como fondo una representación del pesebre, los bailarines se distribuyen en filas para efectuar rutinas en las que predominan las vueltas, los cambios y los cruces de las parejas.

ARTE:
Tomado de la pagina: http://afrocolombianidad2013.blogspot.com.co/…/artesanias-a…
La gente africana que fue traída a lo que hoy es Colombia era portadora de destrezas artísticas y artesanales muy importantes, entre las cuales vale la pena destacar la talla en madera y el conocimiento de la orfebrería, el trabajo en bronce y cobre, y la sabiduría sobre las fibras vegetales.
Desde la Colonia, los africanos y sus hijos e hijas mulatas se desempeñaron en amplios sectores de la actividad artesanal debido a que el trabajo manual era despreciado por la nobleza española. Por esta razón, la gente africana practicó múltiples oficios. En los quehaceres cotidianos que daban vida a las ciudades coloniales, fueron incorporando su propia visión del mundo y de la estética.
La creatividad de los grupos afrocolombianos se expresa tanto en el campo del arte como en el de las artesanías. Su arte representa un proceso de creación anclado en lo colectivo, a diferencia del sentido individual que prima en las sociedad occidental. Lo colectivo del arte afrocolombiano no sólo fluye en la narración de lo propio, también relata las zonas de empalme e influencia con lo
otro, expresando de este modo sus contactos con otros grupos o ideologías. Su aferramiento a lo tradicional no lo exime de su búsqueda de contemporaneidad.
Arte y artefactos afrocolombianos están presentes en los litorales colombianos, en los valles cálidos interandinos y, hoy en día, en todas las grandes ciudades del país. Además de la poética de estas creaciones, ellas encierran la memoria histórica y cultural de sus pueblos.
En Colombia existen muy pocos estudios acerca del arte y de la artesanía afrocolombianos. Sin embargo, es tiempo de comenzar a realizar investigaciones al respecto para incorporarlos de manera digna en los repertorios del patrimonio cultural de la Nación.
METALES:
El uso de metales es frecuente en las expresiones artísticas y artesanales de los grupos afrocolombianos, circunstancia que tiene que ver con las particularidades geográficas y del subsuelo de los lugares donde fueron llevados
como esclavizados y donde luego levantaron sus propios poblados.
Los guineos, es decir, mandingas, fulos, yolofos, branes, zapes y balantas, por ejemplo, fueron muy apreciados por los esclavistas españoles, pues sabían de sus destrezas como herreros. Dichas sabidurías ancestrales fueron trasmitidas de generación en generación; es por esta razón que las poblaciones afrocolombianas de hoy mantienen la tradición de la forja del hierro a base de martillo. Estos conocimientos están vivos en algunos lugares de la costa Caribe.
MADERAS:
El uso de la madera en la elaboración de artefactos artesanales entre las comunidades afocolombianas de los litorales Caribe y Pacífico describe la relación íntima que la gente mantiene con la selva. La madera es utilizada en la
construcción de las viviendas, en la elaboración de objetos para la vida cotidiana y en la fabricación de máscaras e instrumentos musicales.

martes, 23 de mayo de 2017

Recordemos nuestros MINISTROS Y MAGISTRADOS Día 23. Mes de la afrocolombianidad

Afrocolombianos que han alcanzado estas dignidades las relacionamos a continuacion. Presentamos sus perfiles:


MINISTROS afrocolombianos

MANUEL MOSQUERA GARCES Exministro de Educación de Gustavo Rojas Pinilla y Ministro del Trabajo de Rodrigo Urdaneta 1951-1953, Chocoano

ADAN ARRIAGA GARCES Exministro del Trabajo, 1942-1945, Chocoano

JOAQUIN VANIN TELLO  Exministro de Agricultura, 1977-1978, Caucano

NAZLY LOZANO ELJURE Exministra de Justicia, 1984, Chocoana

PAULA MARCELA MORENO Exministra de Cultura, 2007-2010, B
ogotana/ ascendencia Caucana
  
ALFONSO GOMEZ MENDEZ Exministro de Justicia, 2013-2014, Tolimense

LUIS GILBERTO MURILLO Ministro de Ambiente, 2016, Chocoano


MAGISTRADOS ALTAS CORTES afrocolombianos

JACOBO PEREZ ESCOBARMagistrado de la Corte Suprema de Justicia: 1986-1990, Magistrado del Consejo de Estado: 1979-1984, Magdalena

ALFONSO GOMEZ MENDEZMagistrado (E) de la Corte Suprema de Justicia (1984 – 1985), Tolimense

ALEXEI JULIO ESTRADA, Magistrado Auxiliar Corte Constitucional, y Magistrado (e) 2012, Cartagenero

CESAR PALOMINO CORTES, Consejo de Estado, 2016, Chocoano

ALFONSO PALACIOS TORRES, Magistrado auxiliar de la Corte Constitucional Colombiana desde marzo de 2009, Bogotano

CARLOS ANIBAL LOZANO LOZANO, Magistrado Auxiliar del Consejo Superior de la Judicatura Sala Jurisdiccional Disciplinaria, 2016, Chocoano

Hablemos de Nuestras MUJERES Día 22. Mes de la Afrocolombianidad

Situación de las mujeres afrocolombianas: 
La mayor parte de la población afrocolombiana la conforman las mujeres, quienes representan el 50.5%, del total de la población, tanto en la zona urbana como en la rural (Dane, 2005). Las mujeres negras Afrocolombianas, Palanquera y Raizales en Colombia se han desarrollado en zonas que han sido marginalizadas del desarrollo nacional y que han “crecido” si puede llamarse así, en medio de la segregación, la desidia gubernamental y el abandono estatal, esto es, zonas empobrecidas, pero que paradójicamente se hallan en los corredores ambientales más estratégicos para la biodiversidad colombiana y mundial. El diagnóstico diferencial sobre los modos de vida de hombres y mujeres negras, afrocolombianos(as) en sus distintos ciclos de vida, acceso a la salud, oportunidades de trabajo, empleo, educación, vivienda digna, exposición a la violencia, violación de los derecho, calidad de vida, establece un mapa étnico racial, estado del arte, que retrata las condiciones económicas sociales de las poblaciones históricamente excluidas. La población negra afrocolombiana, palenquera y raizal menor de 15 años representa la tercera parte de la población de los grupos de 0-4 años y de 5-9 años. Lo que es un poco mayor que el respectivo grupo de edad de toda la población. La tasa de mortalidad infantil para los niños afrocolombianos es mayor (1.78 veces) y para las niñas negras afrocolombianas es el doble, respecto a la población general. Por cada 100 mujeres afrocolombianas hay 42 niños(as) menores de 5 años (Dane, 2005) El índice de envejecimiento3. de la población afro indica que por cada 100 personas menores de 15 años hay 16 o más mayores de 65. Además la esperanza de vida de la mujer afro es 66.7% en relación a la población total. Por cada 100 persona en edades productivas, hay 63 en edad no productiva trabajar (Dane, 2005).
En materia de políticas para la juventud, y la niñez, en el primer grupo, aún cuando el artículo 8 de la ley de juventudes (Ley 375 de 1.997), hace referencia a él en el caso de las comunidades afrocolombianas, no se ha dado un desarrollo de la norma orientado al cubrimiento de esta población desde lo rural ni a la situación de marginalidad y de discriminación en la que subsisten los y las jóvenes negros afrocolombianas y raizales en los contextos urbanos. En igual sentido cabe señalar que los niños y niñas de estas comunidades son víctimas no solo de las condiciones de pobreza que los obliga a incursionar en el medio informal de trabajo sino también son víctimas de la violencia intrafamiliar, las condiciones de desplazamiento, la discriminación y la negación a todos los beneficios y derechos de este grupo etario. Existe una fuerte incidencia de la juventud y la Población Económicamente Activa (PEA) pues la mayoría de pobladores se concentran en etapas de ciclo vital entre los 0 a 14 años y entre los 25 a 59 años, situación que al ser analizada en clave de género, empieza a mostrar graves impactos sociales y económicos en las mujeres de estas edades.
Las desventajas que suelen enfrentar las mujeres al tener la condición de ser negras, afrocolombianas, palenqueras y raizales: ingresos bajos, analfabetismo, y limitaciones al acceso de los servicios de salud, van a ser mucha más drásticas entre las mujeres Afrocolombianos. Si bien es cierto, la presencia de los hombres de comunidades negras en las ocupaciones del sector informal es muy frecuente, a las mujeres no solamente se les encuentra en este sector, sino que un alto porcentaje ejerce tareas del servicio doméstico. A las mujeres negras afrocolombiana Palenquera y Raizales, usualmente corresponden las posiciones más bajas en la escala de trabajo. Por cada 100 persona afrocolombianas en edades productivas, hay 63 en edad no productiva para trabajar (Dane, 2005).
Según el estudio del Ministerio de Cultura desarrollado en convenio con la
Universidad de los Andes, los hogares afrocolombianos están más afectados en un 51%que el resto de hogares colombianos, por la Incidencia de la pobreza, llegando a un índice mayor al de la tasa nacional. Los hogares Afrocolombiano4
con jefatura femenina tienen una alta vulnerabilidad en términos socioeconómicos, donde aquellos dirigidos por una mujer, representan el 29,3%, superando la tasa nacional de hogares con jefatura femenina. De este total 29,3% de hogares afros con jefatura femenina, aproximadamente un 38% está concentrado en la Costa Pacífica colombiana.
La incidencia del desempleo en las mujeres afrocolombianas es del 24,25%
mientras que para las mujeres no afro es del 17,6%; Esta característica obedece a un problema estructural de pobreza, exclusión socioeconómica, y de clara discriminación étnica y de género. En este marco, la situación de las mujeres negras, afrocolombianas, Palenqueras y Raizales, se ha agravado aun más, siendo de por si uno de los grupos poblacionales con mayores desventajas. Sin embargo, los informes oficiales, salvo en los casos específicos del desplazamiento donde se mencionan – sin darle la connotación de grupo étnico –, no registran la condición particular de la mujer Afrocolombiana, situación que se repite en el documento “Lineamientos de la Política Nacional para las Mujeres, 2003 – 2006” en el que no se hacen referencias específicas a la mujer Afrocolombiana como uno de los sectores de la población con más altos niveles de exclusión, marginación y de subordinación.
Las mujeres negras afrocolombianas palanqueras y raizales en situación de desplazamiento desde la perspectiva de género enfrentan el carácter estructural de los factores que subyacen a las múltiples discriminaciones, las cuales se ven intensificadas por especificaciones de orden histórico, socioeconómico y cultural En relación con el mercado laboral, la oferta institucional frente a la creación de alternativas productivas sostenibles es insuficiente e inadecuada. Los montos de los subsidios o capital semilla registran niveles tan bajo que solo dan oportunidad al desarrollo de actividades productivas que mantienen las condiciones de exclusión y marginalidad de la población.
El acceso al crédito al sector bancario como posibilidad de iniciativas productivas presenta grandes obstáculos en cuanto a los requisitos y garantías financieras que no se tienen tanto por su condición de población vulnerable como desplazada La ruptura generada entre los saberes y competencias que eran funcionales y satisfactoria para la vida en los territorios y las competencias, condiciones que demandan los contextos urbanos, llevan al ejercicio de actividades laborales diferentes a su acerbo cultural , tanto para hombres como mujeres y por ende a una remuneración en condiciones digna de igualdad y derechos. Los imaginarios racistas que se configuraron históricamente durante la época de la trata de esclavos y que también perviven hasta hoy en la sociedad colombiana, producen un conjunto de estereotipos sobre la mujer negra en torno a su cuerpo que siguen siendo utilizados en todo tipo de prácticas y delitos contra los derechos sexuales y reproductivos. Así como la reactivación de prácticas atroces como consecuencia de las dinámicas del conflicto armado En el contexto de género, la situación de las mujeres y las niñas en Colombia fue valorada como una situación que reviste gravedad y preocupación.
EDUCACIÓN: En el Informe, Misión Colombia (5) Para las mujeres afrocolombianas mayores de 18 años, según el Censo 2005, la tasa de escolaridad se comporta de la siguiente manera: el 11,24% son analfabetas, el 19,35% tiene primaria incompleta, el 14,71% primaria completa, el 13,17% secundaria incompleta, el 4,96% secundaria completa, el 2,48% educación media incompleta. En estos mismos reportes, aparece un dato contradictorio y que no otorga mayores pistas para hacer un análisis y es que, destaca la situación de desventaja económica, social y política de las mujeres y su gran vulnerabilidad en medio del conflicto armado que afecta el país. el 19,22% de mujeres encuestadas dicen tener educación media completa y un 13% estudios universitarios y de postgrado, lo que no es coherente con las cifras de mujeres que terminaron su educación secundaria, la cual representa un requisito importante para avanzar hacia la educación media y superior. (DANE, 2005).
En relación con las mujeres negras afrocolombianas en situación de desplazamiento, en la dimensión cuantitativa, los análisis disponibles Barbero,2008) han identificado que el 15% de las mujeres en situación de desplazamiento son analfabetas, mientras que el 21% lee con dificultad. Los datos de Afrodes (2007) sobre una muestra de mujeres complementan y confirman el cuadro de exclusión al considerar que los niveles educativos alcanzado por ella son muy limitados 24% con educación básica primaria incompleta, 25.8% con educación secundaria completa, y solo el 5.17% con formación profesional. Para las mujeres negras afrocolombianas en situación de desplazamiento la ausencia de una oferta educativa en modalidades formales y no formales que se adecue a las necesidades y aspiraciones de las mujeres en edad adulta, se constituye en una barrera para acceder a la educación y tener mayores oportunidades de ingresos y procesos de emprendimiento , Un elemento más que agrava la situación, es la falta de una perspectiva étnica en la educación que se imparte, lo que contribuye a procesos de desarraigo y perdida de la identidad cultural, a la vez que agrede sus propias cosmovisiones en lugar de fortalecerlas y enriquecerlas.
En cuanto a la salud de las mujeres, preocupa sobre manera la alta incidencia de la salud materno infantil en estas zonas, pues, las mujeres afrocolombianas siguen reportando altas tasas de mortalidad materna, materno – perinatal y otras enfermedades prevenibles. Además, ante la precariedad de los servicios y la falta de cobertura de los regímenes de aseguramiento, las mujeres siguen asistiendo la salud familiar y comunitaria, a través de sus conocimientos de planta milenarias tradicionales. En relación con las mujeres negras afrocolombianas en situación de desplazamiento las fuentes disponibles registran que por lo menos un 20% de las mujeres estarían sin ningún tipo de
afiliación, además tienen una cobertura insuficiente frente a las enfermedades
graves, dificultad para la consecución de los medicamentos y un cuadro sistemático de violación de los derechos sexuales y reproductivos, sin que haya
una respuesta institucional integral y culturalmente adecuada. De la misma
manera la atención psicosocial registra serios problemas de calidad y oportunidad, lo que resulta critico si se tiene en cuenta la generalización de
problemas graves de salud emocional derivados de los eventos violentos que
acompañaron el desplazamiento.
La Participación Política ha sido uno de los principales escenarios de exclusión para las mujeres colombianas y más aun, para las mujeres negras y afrocolombianas, en donde su contribución y participación a la vida económica, política, social y cultural del país a pesar de su irrefutable valor aún continúa sin tener el reconocimiento debido. El rol de las mujeres negras afrocolombianas palenqueras y raizales ha sido fundamental en los procesos sociales y políticos que llevaron al reconocimiento de los derechos étnicos territoriales de nuestras
comunidades que hoy se encuentran vulnerados, así como el marco de todas las iniciativas que se han gestado para avanzar en la concreción de esto derechos dentro de las políticas públicas del Estado Las persecuciones o amenazas hacia las mujeres afrocolombianas que participan en procesos organizativos, no constituyen realidades de baja ocurrencia, así lo evidencia Afrodes (2007) a través de una encuesta aplicada a muestra de mujeres; el 27.1% de ellas, manifiestan haber disminuido su procesos organizativos como resultado de haber recibido amenazas.
En materia de participación en escenarios institucionales y de “política
formal” es mínima la cantidad de mujeres en cargos de elección popular o
designación pública. La manipulación de los actores políticos tradicionales en
el marco de los procesos electorales es otro de los factores que afecta negativamente los procesos organizativos de las mujeres afrocolombianos
Otro escenario político importante es la participación de las mujeres, en las estructuras de organización política propias de las comunidades afro, especialmente el caso de los Consejos Comunitarios en los territorios colectivos que han sido otorgados tras años de lucha de las comunidades, procesos en los cuales siempre han estado presentes las mujeres, pero en donde hay bastante dificultad para el reconocimiento político de su trabajo.
Se hace necesario: fortalecer la participación y aumentar la presencia de las
mujeres negras en los espacios de toma de decisiones de la vida política,
económica, cultural y social, por cuanto: 1) se debe profundizar y obtener
información desagregada por género; de tal manera que podamos identificar
claramente en donde se presentan las mayores inequidades entre hombres y
mujeres y desarrollar acciones positivas que contribuyan a disminuir las
mismas; 2) es necesario difundir el conocimiento de los derechos de las mujeres y visibilizar el trabajo, aporte y compromisos de las mujeres en la
construcción de una sociedad más incluyente, tolerante y con oportunidades para todos y todas; 3) es necesario avanzar en la sensibilización de funcionarios
públicos desde la perspectiva de género para lograr mayor vinculación de las
mujeres a los programas de los gobiernos.
(3) Este indicador permite establecer el nivel de envejecimiento de una población y se calcula dividendo la población de 65 años y mas sobre la población menor de 15 años
(4) Panorama socioeconómico y político de la población afrocolombiana, raizal y palenquera Ministerio de Cultura, 2008.
(5) Relatora Especial sobre Violencia contra la Mujer, señora Radhika Coomaaswamy, (2001)
TOMADO DEL DOCUMENTO PLAN NACIONAL DE DESARROLLO COMUNIDADES AFROCOLOMBIANAS 2010-2014

domingo, 21 de mayo de 2017

Dia nacional de la AFROCOLOMBIANIDAD. Día 21. Mes de la afrocolombianidad


Día Nacional de la Afrocolombianidad
Día Internacional de la Diversidad Cultural
Aniversario de la Abolición legal de la esclavitud en Colombia
Día 21. Mes de la AFROCOLOMBIANIDAD

Ley de libertad de esclavos en Colombia
https://docs.google.com/viewer…

Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo 21 de mayo
http://www.un.org/es/events/culturaldiversityday/

Estrategia de Comunicaciones. Día 20. MES DE LA AFROCOLOMBIANIDAD

Día importante para reflexionar sobre LOS PAROS CÍVICOS que se llevan a cabo en el Departamento del Choco y en Buenaventura. A través de las redes sociales hemos difundido de manera permanente todas las acciones que se están llevando a cabo por las comunidades del pacifico colombiano.

Como Mesa Nacional de Mujeres Negras/afrocolombianas, respaldamos esta lucha y expresamos nuestro apoyo en sus reclamaciones: 

DIFUNDAMOS LOS ACUERDOS Y PETICIONES

ACUERDOS ENTRE EL ESTADO COLOMBIANO Y EL COMITÉ CÍVICO DEPARTAMENTAL POR LA SALVACIÓN Y LA DIGNIDAD DEL CHOCÓ.
1. Garantizar la construcción de vías de comunicación internas del Chocó y sus conexiones con el resto del país
2. Inversiones y adopción de medidas concertadas que garanticen el derecho fundamental a la salud en el departamento del Chocó
3. Adoptar medidas que garanticen la integridad y el dominio territorial del Chocó en Belén de Bajirá, ajustados a la ley 13 de 1947 y la delimitación contenida en el informe técnico del IGAC
4. Inversiones para la educación y cultura, como base del desarrollo humano de los grupos étnicos y mestizos habitantes del Choco
5. Reingeniería institucional para el desarrollo territorial y autonomía administrativa del departamento
6. Servicios públicos domiciliarios para cabeceras municipales y principales asentamientos humanos del departamento.
7. Fomento y consolidación de programas estatales y privados para el empleo y la productividad departamental con enfoque diferencial étnico
8. Inversiones que garanticen la culminación durante el año 2016, de toda la infraestructura deportiva prevista para los juegos nacionales 2015
9. Comunicación masiva y conectividad digital para el desarrollo social.
10. Flexibilización de las políticas públicas para para la ejecución de las agendas etnicas sectoriales de paz, derechos humanos, victimas, fronteras, genero, mujer, DISCAPACIDAD, INFANCIA, JUVENTUD, ADULTOS, DIVERSIDAD SEXUAL Y SEGURIDAD.

BUENAVENTURA EXIGE AL GOBIERNO CENTRAL:
a. Cobertura en prevención y atención en salud de baja, media y alta
complejidad y medicina tradicional.
b. Recuperación y conservación de cuencas y otros ecosistemas estratégicos degradados.
c. Cobertura, calidad y pertinencia de la educación básica, media técnica y universitaria.
d. Fortalecimiento y promoción masiva de las prácticas culturales, recreativas y deportivas.
e. Saneamiento básico e infraestructura y operación pública y comunitaria de los servicios públicos domiciliarios.
f. Acceso a la justicia y reparación a las victimas individuales y colectivas.
g. Ordenamiento del territorio, como hábitat para la vida y el bienestar
colectivo con reparación y nuevas viviendas para las familias.
h. Fortalecimiento de la producción local, regional y otras medidas
económicas, jurídicas y políticas que garanticen la generación de empleos y los ingresos requeridos por las familias.
DECLARATORIA DE EMERGENCIA SOCIAL, ECONÓMICA Y AMBIENTAL